Este flautista se hizo famoso al desarrollar una técnica de ejecución que le permitía tocar dos (o más: ¿tres) saxofones al mismo tiempo. Ya saben que a la cultura del espectáculo le encanta la fantochada... ¿Cuánta sinceridad surge del arte de este negro del blues? No lo sabemos.
El siguiente video se muestra como una exquisita expresión de arte visual y sonoro. Su brevedad es su contundencia. Lamentablemente, posteo un extracto muy breve e interrumpido.
El YouTube dice que pertenece a un proyecto más grande en el que participa John Cage, ese compositor contemporáneo que atentó contra el orden de la música culta con fantochadas de otro tipo (composiciones para licuadoras y taladros, pianos arreglados con tornillos y cucharas en las cuerdas, piezas musicales que consisten en un performance con un silencio de 4' 33'' de duración), de cuya sinceridad también lo desconocemos todo. De ser así (y existen otros extractos: no conozco el documento completo), se trataría de una película titulada "Sound", cuyo director es Dick Fontaine y sus protagonistas Rahsaan Roland Kirk, John Cage y David Tudor.
Arte visual, de todas formas; arte musical. Un trabajo de captura y edición delicados. La delicia de imaginar el concierto de los participantes imposibles (el lobo, el niño en hombros y el flautista; el elefante estentóreo y el changuito siempre desde la chacota, cuya imagen musical será siempre el silbido caricaturesco de una flauta de émbolo), en una sustancial entrega a la espontaneidad. Arte combinatoria.
Cine, de cualquier forma.
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